Reactivar la economía y recuperar la normalidad son las dos grandes prioridades por el momento, pero, para hacerlo de la mejor forma posible, se deberán tomar en cuenta las lecciones que ha dejado esta crisis y caminar con la idea de que el mundo será muy distinto al de antes.

Dentro de “la nueva normalidad”, encontraremos 5 tendencias que comenzarán a modelar este nuevo mundo:

Hipocondría social

El bienestar, la salud y la higiene cobrarán un papel fundamental en la nueva realidad. La gente se cuidará más a sí misma y también a los demás. La hipocondría será una palanca para la innovación en la industria de la salud. Un futuro en donde casi todas las empresas se transformarán en marcas de salud.

Economía del reconocimiento

Más allá del profesional sanitario, los héroes del nuevo mundo serán los transportistas, los empleados en  supermercados, el personal de limpieza, los cuidadores de personas mayores y las distintas fuerzas de seguridad. Habíamos olvidado la importancia de estos trabajadores, y la crisis de la COVID-19 lo ha evidenciado. Se debe poner en valor sus servicios, lo que será una oportunidad y un desafío para la industria de la alimentación, la logística y los bienes de primera necesidad.

El futuro de lo digital

El trabajo a distancia ha llegado a la fuerza y para quedarse. Las relaciones en remoto, tanto laborales como comerciales, serán más habituales y se convertirán en una palanca para atraer talento. El consumo digital se disparará, las empresas y sus modelos operativos tendrán que adaptarse a la automatización masiva. Este cambio vendrá reforzado por la economía de costos, por la necesidad de crear productos ultrapersonalizados y por responder a futuras contingencias que limiten la disponibilidad de personal.

Low Cost con valores

La crisis del coronavirus ha demostrado que la economía es frágil. La gente tendrá que ahorrar más, lo que favorecerá la aparición de nuevos métodos de ahorro y productos financieros enfocados a mediano y largo plazo. Esto supondrá una gran oportunidad para la industria financiera y las fintech.

Business Future Thinking

Una estrategia empresarial más futurista, colaborativa y abierta. A partir de ahora, la gestión empresarial tendrá más en cuenta los planes de contingencia. Además las empresas serán más colaborativas.

Sostenibilidad, salud y productos duraderos: así será la era post-COVID

La pandemia puso un freno a la economía del mundo y, al mismo tiempo, ha desafiado los sistemas y las estructuras existentes, sembrado las semillas de nuevos cambios en todos los rubros, incluyendo las inversiones, que irán mudando según las tendencias.

En este sentido, existen tres grandes tendencias de inversión que tendrán más relevancia a causa de la pandemia. Es importante señalar que no nos referimos a inversiones en acciones determinadas o a sectores específicos, sino a las tendencias que los inversionistas tendrán.

  1. Cambio climático
    Los inversionistas tendrán razones para destinar recursos a empresas que contribuyan de forma más eficaz a la transición hacia una economía global menos intensiva en carbono. El reciente paro económico causado por la pandemia de COVID-19 ha reducido de manera considerable, en varias regiones, las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que es una clara señal de lo que podría lograrse en el futuro, creando una economía global libre de carbono y más sostenible. Los sectores clave en los que se centra esta tendencia de inversión son: Las energías limpias o renovables, el transporte, los actores pioneros del cambio en la industria del gas y el petróleo; la agricultura y la producción de alimentos.
  2. Infraestructuras
    El gasto en infraestructuras está por entrar a una fase de expansión. Las viejas economías tendrán que afrontar tanto las necesidades existentes como las nuevas y, además, deberán tener en cuenta la tendencia hacia una mayor sostenibilidad. Al mismo tiempo, las nuevas economías continuarán urbanizándose a pasos acelerados. La expectativa de tasas de interés más bajas y, a veces, incluso negativas, durante un período prolongado, debería brindar un estímulo adecuado para las inversiones.
  3. La tecnología al servicio del hombre
    Las continuas innovaciones y los desafíos surgidos con la crisis del coronavirus siguen convirtiendo a la tecnología en un sector atractivo para los inversionistas, ya que el progreso tecnológico es irreversible y marcará el comienzo hacia una nueva normalidad.

Estas tendencias de inversión de largo plazo, junto con otros cambios que ha provocado la inesperada pandemia, provocarán sorpresas y escenarios inéditos que en los hechos, solo formarán parte de la nueva normalidad.