Durante la cuarentena, muchas bodas tuvieron que ser canceladas por el cierre temporal de los establecimientos y centros eclesiásticos donde se celebrarían.

La pandemia no pudo contra el amor, y estas ceremonias nupciales están comenzando a reprogramarse como todo en esta nueva normalidad. Esto significa que las bodas también se tendrán que adaptar a las recientes circunstancias y tomar las medidas necesarias para proteger a los novios, invitados y quienes ofician la unión.

Las medidas de seguridad y salud que se tienen en cuenta incluyen el uso de productos desinfectantes, los cuales deben incorporarse de manera creativa para combinar con la decoración y, a su vez, exhortar a los asistentes a usarlos de manera adecuada. De igual forma, los cubrebocas y los guantes se convertirán en parte de la fiesta, variando en colores y patrones que coordinen con el ornamento y el estilo del lugar.

Ahora que están listos para planear su boda, es imperativo que busquen espacios al aire libre, donde las medidas de distanciamiento social puedan darse con mayor facilidad.