Las compañías se están enfrentando a diversos riesgos estratégicos y operacionales, como el retraso o la interrupción del suministro de materias primas; los cambios en la demanda de los clientes; el incremento de los costos; las reducciones logísticas que provocan retrasos en entregas; los problemas de protección de la salud y la seguridad de los empleados; la insuficiencia de mano de obra; las dificultades relacionadas con el comercio de importación y exportación etc.

Partiendo de un análisis de las principales prácticas empresariales, en materia de planificación de continuidad de negocios y gestión de emergencias, exponemos 3 recomendaciones para hacer frente a esta situación:

Planee su posicionamiento

Una vez pasada la emergencia, usted deberá volver a empezar, aunque la crisis ya no exista habrá que levantar pedidos y realizar de nuevo todas las operaciones de la empresa. Por eso es importante planear un posicionamiento y reconocimiento de su empresa.

Recuerde que el cliente necesita confianza, certidumbre y garantía.

Una empresa socialmente responsable

Recuerde siempre mostrar que es una empresa socialmente responsable y que vela por el bienestar de sus colaboradores. Muestre que sus trabajadores están preparados para cualquier contingencia y para manejar el producto frente a este tipo de situaciones. Siempre dé seguridad a sus clientes, tanto como empresa como con sus productos o servicios.

Agregue valor

Ahora se trata de la pandemia por coronavirus, pero recuerde que la entrega de valor siempre debe estar presente y evolucionando. ¿Cómo agregar valor en esta situación? Por ejemplo, añada protocolos o verificaciones que den seguridad de que su negocio está libre del virus. Si es un restaurante, deberá contar con la certificación que avale que su negocio tiene protocolos de limpieza y seguridad en el manejo de alimentos. 

Se trata, en suma, de resaltar sus fortalezas y las medidas que dotan de certidumbre a su clientes sobre su servicio o producto.

El panorama de la industria restaurantera ante el COVID-19, en relación con las perspectivas económicas que este arroja y las medidas preventivas que requiere; pone en duda el bienestar de los negocios que se dedican a dicho sector.

El presente problema de salubridad pública enfrenta al sector restaurantero con la reducción de turismo; la ausencia de clientes locales; al cambio de hábitos de consumo; a establecer nuevos modelos de venta que refuercen las entregas a domicilio siguiendo, siempre, las mejores medidas sanitarias.

Ante dicha amenaza y en medio del cambio de los patrones de compra, México ha lanzado una iniciativa de “bonos gastronómicos” para apoyar a la industria restaurantera, pues el pago a meseros y staff de cocina no puede quedarse atrás o en el olvido.

Sin duda, los empresarios de la industria restaurantera tendrán que buscar opciones para poder continuar laborando y evitar más rezagos en su crecimiento.