Existen empresas que son dirigidas por líderes prudentes que entienden que, después de haber operado un mercado por muchos años (10 o 15 años), llega el momento de cambiar el rumbo estratégico del negocio y dirigirlo preponderantemente a generar riqueza con menos riesgo, es decir, son empresas donde el líder cambia el rumbo estratégico, dando prioridad a generar más ingresos con menos riesgo. 

Para que esto suceda, es indispensable que el fundador tome consciencia de la necesidad, inherente al mundo de los negocios, de cambiar el rumbo de su pensamiento.

Por supuesto que, durante esta contingencia, hubo recortes en muchos rubros, pero recortar no significa no volver a invertir; se deben realizar inversiones inteligentes, en puntos de venta con menor costo fijo, optimizar el diseño de cara al cliente y mejorar la selección en el portafolio de productos, invertir en nuevos ejecutivos, nuevos gerentes, nuevos directores con nóminas fijas más bajas y beneficios variables es un camino a tomar. 

Para asegurar la continuidad de su negocio en épocas de incertidumbre, es importante generar riqueza con menor riesgo.

En tiempo de crisis siempre hay oportunidades, pero solo para los que saben identificarlas y convertir lo malo en algo bueno.

Algunos negocios hicieron recortes de personal, de gastos operativos, etc. y al analizar las posibilidades reales de ventas hacia los siguientes seis meses, se dan cuenta que, lamentablemente, el flujo sigue sin alcanzar.

¿Qué hacer?  

“Ya hice todos los recortes y todo lo que correspondía. Inicialmente planee 4 semanas de tener mi negocio cerrado, sin ingresos y con gastos pendientes de cubrir, pero después me dijeron que iban a ser  8 semanas y después 12. Entonces los cortes que se hicieron quedaron chicos las negociaciones se quedaron cortas, en fin…”

Si usted se siente identificado con este testimonio, los siguientes puntos podrían serle de gran ayuda.

  1. Un escenario es presionar a que el primer presupuesto de ventas se cumpla, es un tema muy riesgoso pero, aunque se cumpliera, ahora viene el segundo reto; que la cobranza se realice en tiempo y forma. Así que pensar en que si el flujo no es suficiente, reaccionemos en poner la presión en el área comercial en los tiempos post-covid parece que es una ruleta rusa con altísima probabilidad de empeorar el escenario en los siguientes seis o siete meses después del encierro del covid.
  1. Si después de este análisis, se da cuenta que la primera ronda de recortes no es suficiente, lo prudente será hacer ‘de tripas corazón’ y entrarle al segundo y hasta tercer recorte, tantos como sea necesario. En este segundo o tercer recorte es posible que no solo tengas que cortar grasa de tu empresa sino incluso cortar un poco el músculo del negocio, sin embargo, es lo que toca hacer en una situación de economía caída, debilitada y de, por supuesto, enorme incertidumbre. 
  1. Tiene que volver a analizar los gastos más importantes de tu negocio; nómina, rentas, gastos operativos, gastos de punto de ventas, etc., todo lo que aporte a que el flujo futuro resulte incluso por arriba del punto de equilibrio.

No desperdicie una gran crisis para hacer lo que tenga que hacer en el momento que lo tenga que hacer.